Protege tu reputación online protegiendo tu email

Tu reputación online es una de tus posesiones más preciadas. Por ello, debes hacer todo lo que esté a tu alcance para protegerla. El problema es que, cuanto más poderosa se vuelve tu reputación online, más personas con malas intenciones quieren tomar el control de ella y usarla para sus propios fines. La forma más fácil de intentarlo es a través del email.

El email comenzó como un sistema de confianza. Confío en el servidor de correo electrónico que utilicé para enviar mi email. Él confía en cualquier número de servidores para ayudar a entregar el email que está en el camino. El destinatario de mi email confía en su servidor de correo electrónico.

Al principio, el email no iba necesariamente de ti > a tu servidor > al servidor de tu destinatario > a tu destinatario. Internet todavía era frágil, por lo que el email se diseñó para entregar el correo electrónico a cualquier servidor y confiar en que ese servidor lo entregaría, lo retendría hasta que pudiera entregarlo o lo entregaría a otro servidor para su entrega final. La confianza, sin embargo, tiene un precio, y una vez que las personas con malas intenciones se dieron cuenta de que el email se basaba en la confianza, empezaron a hacernos pagar ese precio.

Debido a que estas personas se dieron cuenta de que podían enviar emails que parecían provenir de cualquiera en Internet, otros mucho más inteligentes que yo se dieron cuenta de que tenían que hacer algo para proteger nuestro sistema de correo electrónico. Si alguien podía enviarte un email haciéndose pasar por tu madre, y ese email contenía un enlace para mostrarte unos cachorritos, confiabas en que era de tu madre, así que hacías clic en el enlace. Pues bien, así nació el Phishing.

Hoy en día, el email es mucho más seguro. Las personas inteligentes han descubierto formas de crear tecnologías como Sender Policy Framework (SPF) y DomainKeys Identified Mail (DKIM). Estos sistemas ayudan a proteger los emails al proteger quién puede enviarlos para un dominio determinado. Si tienes una configuración de SFP y DKIM, la mayoría de los servidores de correo electrónico los reconocerán y los usarán para asegurarse de que el email que se acaba de recibir que DICE que eres tú, ES en verdad tuyo.

El mayor problema con SPF y DKIM es que no son fáciles de configurar. Para configurarlos, debes comprender cómo funcionan las DNS y cómo crear tipos específicos de registros. Esto ha obstaculizado la adopción generalizada de estos conceptos en el pasado.

Afortunadamente, hoy por hoy, hay buenos proveedores de hosting como SiteGround que los configuran automáticamente. Cuando configuras un dominio en un buen hosting, una de las cosas que hacen no solo es configurar tu sistema de correo, sino también SFP y DKIM para proteger a otros frente al envío de emails fraudulentos que parecen provenir de tu parte.

Si tu proveedor de hosting no configura automáticamente DKIM y SPF por ti, no todo está perdido. Hay muchos buenos tutoriales disponibles y, con algo de tiempo, podrás configurarlos por ti mismo. Incluso hay comprobadores online que puedes utilizar para asegurarte de que lo has hecho correctamente.

No obstante, si tiene mejores cosas que hacer con tu tiempo que averiguar tus DNS y ponerte a revisar tutoriales en internet, puedes alojar directamente tu web en un hosting como SiteGround y olvidarte. Sin más.

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Cal Evans

PHP Evangelist

Una de las personas más admiradas de la comunidad PHP, que ha dedicado más de 16 años a construir la increíble comunidad PHP y asesorar a la próxima generación de desarrolladores. Nos sentimos extremadamente honrados de que él también sea un amigo muy especial de SiteGround.

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