Hazlos reír: cómo usar el humor en tu email marketing
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- Por qué el humor funciona de verdad en los emails
- 5 tipos de humor que funcionan en el email marketing
- Humor en el asunto vs en el cuerpo del texto: dos habilidades distintas
- Usa el humor en el momento adecuado
- Cómo preparar a tu audiencia para el humor
- 5 reglas para no parecer raro
- Qué evitar (en serio)
- Cómo medir si tu humor funciona
- Por dónde empezar con el humor en tus emails
Cuando planificas un email, es fácil centrarse en la oferta, el segmento y el asunto. También es fácil olvidarse de que, al otro lado, hay una persona real que decide, en cuestión de segundos, si le apetece leerlo o no.
El humor es una de las pocas herramientas capaces de cambiar esa decisión rápidamente, aunque no siempre sea fácil de usar bien. En este artículo analizaremos varios estilos de humor que funcionan en email marketing y cómo aplicarlos con intención. Para pequeños negocios, esto puede traducirse en más aperturas, más clics y una marca que la gente realmente recuerde cuando necesite lo que vendes.
Ideas clave
– El humor funciona cuando refleja la vida real y las frustraciones de tu audiencia, de modo que el email hace que se sientan comprendidos, no como si se tratara de una campaña de marketing.
– Elige un solo estilo de humor por email (autocrítica, pain point, juego de palabras, broma interna o giro inesperado) y asegúrate de que refuerza tu mensaje o tu oferta.
– No sacrifiques la claridad por ser ingenioso; si el chiste dificulta la comprensión del mensaje, elimínalo.
– Mide si el humor funciona analizando aperturas, clics, respuestas, bajas y reenvíos en relación con tus métricas habituales.
Por qué el humor funciona de verdad en los emails
Cuando un email te hace sonreír, no lo percibes primero como “marketing”, sino como un momento humano. Pero la razón de fondo no tiene que ver solo con la comedia, sino con el reconocimiento.
Cuando haces reír a alguien, demuestras que lo entiendes: su día a día, sus frustraciones, su sector, ese cansancio específico de un martes por la tarde. Como dice la copywriter especializada en conversiones, Lianna Patch: “La gente no compra productos. Compra las emociones que los acompañan”. La risa es una de las maneras más rápidas de generar esa emoción.
Según un estudio de Oracle, el 72% de las personas elegiría una marca que les hiciera reír antes que una de la competencia. Un informe de Edelman de 2024 reveló que el 73% de los consumidores perciben las marcas que utilizan el humor como más auténticas y confiables. Además, un estudio de Experian muestra que los asuntos de email con humor generan, de media, un 33% más de aperturas.
Ese es el núcleo emocional del buen email marketing. El humor solo es un atajo.
Idea clave
El humor es una señal emocional. Le dice a tu suscriptor: “He escrito esto pensando en ti”, no en una audiencia genérica. Y esa señal es lo que construye una fidelidad que ningún código de descuento puede comprar.
5 tipos de humor que funcionan en el email marketing
No todo el humor funciona igual. Cada estilo encaja mejor en distintos contextos.
1. Humor autocrítico (el más seguro)
Reírte de tu propio producto, equipo o sector transmite confianza, honestidad y cercanía, tres cualidades que suelen faltar en el marketing.
La estructura es sencilla: admite algo cierto que sea un poco desfavorable y luego asúmelo por completo. Un email de reactivación con un mensaje como: “Nos dimos cuenta de que no nos has abierto últimamente. Lloramos un poco, comimos una galleta y decidimos reconquistarte”, le da un toque de vulnerabilidad y encanto a lo que suele ser un mensaje impersonal. El humor hace que el acercamiento se sienta más personal.
La tienda de licores online Drizly envió por error un correo electrónico lleno de texto de relleno (lorem ipsum), seguido de un comentario como “jaja, ¿qué demonios fue eso?” y un código de descuento llamado LOREMIPSUM. Convirtieron un error en un momento de autocrítica que, de hecho, hizo que sus suscriptores los apreciaran más.

2. Humor sobre un problema (el más efectivo)
Toma una frustración real de tu audiencia y exagérala hasta que resulte absurda. Esto funciona gracias al reconocimiento. Cuando alguien lee un texto que describe su problema con exactitud, no una aproximación vaga, sino la versión específica de un martes a las 4 de la tarde, se siente comprendido. Y sentirse comprendido es el camino más rápido para conseguir un clic.
Un entrenador personal puede burlarse de la diferencia entre la motivación para ir al gimnasio en enero y la realidad de febrero. Un diseñador web puede bromear sobre los archivos exportados llamados “FINAL” y “FINAL FINAL v3”. Si tu audiencia lo ha experimentado, puedes bromear al respecto.
Death Wish Coffee ha planteado la situación de quedarse sin café como si fuera la trama de una película de terror, haciendo un guiño a Viernes 13 en sus correos electrónicos. Es gracioso porque el miedo es real para su público: están exagerando un problema real, no inventándolo.

3. Juegos de palabras (con moderación, pero úsalos)
Todos ponen los ojos en blanco ante los juegos de palabras. En secreto, todos los disfrutan. ¿Ese leve gesto de fastidio? Significa que el juego de palabras funcionó. Captó su atención, provocó una reacción y eso es lo que lo hace memorable.
Las investigaciones demuestran consistentemente que los asuntos de correo basados en juegos de palabras superan a los genéricos (incluso a los obvios) porque crean un micromomento de sorpresa que rompe la monotonía de la bandeja de entrada.
Ejemplos de líneas de asunto que funcionan:
- Panadería: “Tenemos un plan… y huele a pan.”
- Peluquería: “Corta por lo sano… y por lo guapo.”
- Tienda de ropa:“Tenemos mucha tela… que cortar.”
4. Bromas internas (las que más conectan)
Nada transmite más claramente el mensaje de “soy uno de los vuestros” que un chiste que solo tu público entendería. El humor específico del sector, con referencias a herramientas, dificultades y jerga compartidas, crea un sentimiento de pertenencia que el contenido genérico jamás podrá lograr.
Morning Brew, por ejemplo, hace guiños constantes a chistes internos sobre finanzas, memes de negocios especializados y “personajes” recurrentes en el ciclo de noticias, chistes que no tienen sentido a menos que hayas estado siguiendo la conversación.

Y Cards Against Humanity ha convertido las ridículas estrategias de Black Friday en una tradición de la que su público se siente parte: cobrar más, no vender nada o incluir artículos absurdos en su catálogo. Ambos juegos han logrado una lealtad casi de culto, en parte gracias a ello.

Para los dueños de pequeñas empresas: ¿cuál es ese chiste que sólo entenderían sus clientes? ¿Ese tan específico que no significaría nada para nadie fuera de su círculo? Ese es el chiste que vale la pena incluir en un correo electrónico.
5. Giro inesperado (el más fácil de compartir)
Crea una expectativa. Y rómpela.
El giro argumental funciona porque recompensa la atención. Los suscriptores que leen hasta el final sienten que han obtenido algo: un chiste, una revelación, un momento de sorpresa. Esa sensación aumenta la probabilidad de que hagan clic, de que te recuerden y, sobre todo, de que reenvíen el correo a un amigo.
Imagina: un asunto de correo con el texto “50% de descuento” que, en el cuerpo del mensaje, se convierte en “50% de descuento… en tu estrés, porque esta herramienta ahora hace el trabajo aburrido por ti”, para luego pasar fluidamente al descuento real (más pequeño, pero aún así real).
Humor en el asunto vs en el cuerpo del texto: dos habilidades distintas
La mayoría de los consejos sobre emails divertidos tratan el asunto y el cuerpo del mensaje como si fueran lo mismo. Pero no lo son. Que uno funcione no significa que el otro también lo haga, y mezclar enfoques es una de las razones más habituales por las que un email “con humor” no funciona.
Humor en el asunto del correo
Un asunto tiene unos 40 y 50 caracteres para hacerlo todo: conseguir la apertura, marcar el tono y generar suficiente curiosidad o reconocimiento como para que hacer clic sea lo natural.
Esto significa que el humor en el asunto debe ser inmediato. La broma tiene que funcionar a la primera, sin preparación. Los formatos que mejor funcionan aquí son:
Confesiones honestas
“Sí, esto es básicamente un soborno para que abras el email” o “Vale, sí… toma un email de ventas” es directo y elimina las dudas en una sola línea.
Clichés con giro inesperado
Coge algo familiar y dale un giro, como ‘Año nuevo, mismo caos hermoso’ u ‘Oferta por tiempo limitado (esta vez de verdad)’.
Exageraciones
Frases como “Todo está bajo control (creemos)” o “Tenemos que hablar de tu carrito” exageran una situación para hacerla divertida, sin confundir.
Lo que no funciona: bromas que necesitan contexto para que se entiendan, referencias que solo tienen sentido si ya sabes de qué habla el email o juegos de palabras tan complejos que necesitan leerse varias veces. Si alguien tiene que pensar al leer el asunto del email, no lo abrirá.
Humor en el cuerpo del correo
Aquí pasa lo contrario: tienes espacio… y eso puede jugar en tu contra. El riesgo no está en que la broma no funcione, sino que te pases explicándola, lo alargues demasiado y llegues al CTA sin fuerza.
El humor en el cuerpo del email funciona mejor con estructura en tres pasos:
- Preparación: Establece la situación. Señala el problema, lo absurdo o la premisa. Que sea corto, máximo una o dos frases.
- Remate: La frase gancho, la revelación o el giro. Es el momento en que el lector te recompensa con una sonrisa. Debe llegar antes de que se lo espere.
Giro: El momento en el que pasas a tu mensaje real. Aquí es donde la mayoría de marcas pierde el hilo: se quedan demasiado tiempo en la broma y el CTA ya no se percibe como el siguiente paso obvio. El giro debe sentirse como la conclusión natural de la broma.
Usa el humor en el momento adecuado
El humor es una emoción, y cada emoción encaja en un punto concreto de tu embudo de marketing.
- Emails de bienvenida: humor autocrítico para marcar el tono desde el primer momento, lo que deja claro a los suscriptores qué tipo de relación van a tener contigo.
- Emails promocionales: humor sobre los problemas de tus clientes hace que se sientan identificados antes de presentar la solución. La broma abre camino y la oferta remata.
- Campañas de reactivación: giros inesperados y un tono ligero funcionan mejor. Si tu suscriptor ha estado inactivo, un email divertido se percibe como más fácil de responder que uno serio.
- Emails Postcompra: humor suave y divertido refuerza la fidelidad sin pedir nada a cambio.
April Fools/Día de los inocentes (y momentos culturales): Son esas ocasiones raras en las que todos esperan algo distinto en su bandeja de entrada. Tus suscriptores están predispuestos, el listón es más bajo… ¡aprovéchalo!
Cómo preparar a tu audiencia para el humor
El humor se percibe de forma distinta según lo que tus suscriptores esperan de ti. Si tu tono siempre ha sido pulido y profesional, volverte juguetón sin avisar puede resultar chocante, como un extraño contando un chiste en una reunión de trabajo.
La solución es una capa de permiso: pequeñas señales que indican a tu audiencia que tu voz se está relajando, antes de que realmente lo haga:
- Añade una línea PD con un toque ligero. Una sola línea al final de un email normal, algo como: “PD: La próxima semana estamos preparando algo un poco diferente…”, siembra la idea sin comprometer nada. Además, se abre: las líneas PD tienen tasas de lectura desproporcionadamente altas porque se sienten personales.
- Deja que una frase respire. En tu próximo email normal, reemplaza una frase rígida y formal por algo un poco más humano. Por ejemplo: “Sinceramente, nos llevó un tiempo dejar esto perfecto.” Eso es suficiente. Empieza a recalibrar lo que los suscriptores esperan de tu tono.
- Habla de su realidad, no solo de sus objetivos. La mayoría de emails de marketing hablan de dónde quieren estar los suscriptores. Una frase sobre dónde están realmente, la frustración, ese lunes por la mañana, lo que todavía no funciona, genera reconocimiento, y así el humor funciona mejor cuando llega.
La capa de permiso importa sobre todo para dos grupos: los nuevos suscriptores (que aún no han establecido una relación con tu tono) y los suscriptores antiguos que se unieron durante una etapa más formal de tu marca. Para todos los demás que ya esperan calidez y personalidad, puedes saltarte este paso.
La importancia del momento adecuado
No necesitas preparar a toda tu lista antes de un email de April Fools/Día de los inocentes. Pero si el humor va a ser parte habitual de tu estrategia de email marketing, y no solo algo puntual, el tenerlos acostumbrados es lo que evita el choque de tono que con el tiempo aumenta las bajas. Primero construye la relación. Luego hazlos reír.
5 reglas para no parecer raro
1. Que cada broma tenga una base real
Cada broma debe conectar con un problema real, un producto real o un beneficio real. Si quitas el humor, el email debería seguir teniendo sentido.
2. No sacrifiques claridad por ingenio
Si alguien tiene que descifrar el chiste para entender qué vendes, ya lo has perdido. Asunto divertido, contenido claro. Nunca al revés.
3. Entiende qué le hace gracia a tu audiencia
Un meme que funciona con freelancers de 25 años puede confundir a un dentista de 55. Haz pruebas con un pequeño segmento de clientes primero.
4. El humor es el postre, no el plato principal
Un solo momento de humor por email. Si cada línea intenta ser graciosa, la oferta desaparece. La broma es el gancho, pero el valor que ofrezcas es lo que hace que los clientes se queden.
5. Prueba con 3 personas reales antes de enviar
Si no lo captan al instante, reescribe. El humor explicado es humor muerto. Y recuerda probarlo fuera de tu burbuja.
Qué evitar (en serio)
✅ Haz esto:
- Bromea sobre tus propios errores, no sobre los de tus clientes
- Usa humor en el asunto y aporta valor en el contenido
- Apóyate en referencias específicas de tu audiencia (bromas internas)
- Sé transparente y cercano cuando sea una broma
- Haz A/B testing entre asuntos con humor y asuntos estándar
🚫 No hagas esto:
- Referencias culturales, políticas o religiosas
- Humor que ataque a un grupo (aunque sea de forma sutil)
- Sarcasmo sin señal clara, en texto puede parecer borde
- Explicar la broma (es peor que el chiste en sí)
- Humor que no tenga nada que ver con tu oferta
- Forzar humor en comunicaciones que son realmente serias
Cómo medir si tu humor funciona
No se trata solo de hacer reír, sino también de convertir. Estos son los indicadores que debes mirar:
- Tasa de clics (CTR): ¿Interactúan o solo se ríen y cierran? Un aumento en aperturas con CTR plano significa que el humor no conectó con la oferta.
- Tasa de respuesta: No hay señal más fuerte que las respuestas positivas. El humor invita a contestar.
- Tasa de bajas: Una pequeña subida es normal. Si es alta, algo ha fallado.
- Tasa de reenvíos/compartidos: La prueba definitiva: ¿lo están compartiendo?
Por dónde empezar con el humor en tus emails
Al final del día, “ser gracioso” no es el objetivo, sino “que te recuerden”, “que hagan clic” o “que compren de nuevo”; el humor es solo una forma de lograrlo.
Una frase que haga sonreír o un asunto que sorprenda. Muchas veces es suficiente para inclinar la balanza hacia la apertura o el clic.
Empieza poco a poco. Prueba un asunto divertido en vez del asunto de siempre. Añade un solo chiste en tu próximo email de bienvenida y observa cómo responde la gente. Con el tiempo, descubrirás lo que realmente hace reír a tu audiencia, no lo que un marketer de internet dice que debería ser gracioso.Tus suscriptores son personas. Tienen sentido del humor. Confía en ello.



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