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Tendencias IA

Qué son los agentes de IA y por qué deberías conocerlos (aunque creas que no te interesan)

Lee y resume el articulo:
Jan 05, 2026 13 min de lectura
Ilustración de un empresario frente a la computadora que utiliza agentes de IA para realizar varias tareas al mismo tiempo

Seguro que has oído hablar de inteligencia artificial, de ChatGPT, de cómo las máquinas van a cambiar el mundo. Yo mismo estoy pesadito con este tema, que no es para menos…

Y probablemente también hayas pensado algo como «vale, muy interesante, pero esto no va conmigo» o «suena demasiado complicado para lo que yo necesito».

Y te entiendo perfectamente, porque la tecnología tiene esa manía de presentarse como algo inalcanzable, llena de términos raros y promesas futuristas. Todo parece sacado  de una película de ciencia ficción, sobre todo si te dejas llevar por los fuegos artificiales de IAs creando minipelículas de calidad cinematográfica en cuestión de minutos.

Pero tengo una noticia que igual te sorprende: llevas años usando agentes de inteligencia artificial. Sí, tú, probablemente incluso a diario.. Y no, no hace falta ser ingeniero ni tener conocimientos técnicos para beneficiarte de ellos.

¿Ese pitidito de tu coche que salta cuando te acercas demasiado a otro vehículo? Agente de IA. ¿El termostato de casa que ajusta la temperatura según tus hábitos o configuración previa? Agente de IA. ¿Las recomendaciones de Netflix o Spotify que misteriosamente aciertan con lo que te apetece ver? Agente de IA. ¿Ese plugin WordPress que muestra entradas relacionadas al final de tus contenidos? Eso también es un agente de IA.

¿A que te has quedado de piedra? Pues sigue leyendo que esto solo va a mejorar…

Lo que pasa con esto es que nadie te lo había explicado, y eso es precisamente lo que pretendo hacer en este artículo: quitarles todo el misterio a los agentes de IA, entender qué son realmente, cómo funcionan y por qué pueden ser tremendamente útiles para tu negocio o tu día a día.

Sin tecnicismos innecesarios y sin hacerte sentir que necesitas un máster para entenderlo.

Puntos clave del artículo

Definición de un agente de IA: un software que percibe su entorno, toma decisiones y actúa de forma autónoma para cumplir un objetivo, a diferencia de los programas tradicionales que solo siguen reglas fijas.
Relevancia de los agentes de IA: Los agentes de IA han estado presentes en tu vida cotidiana durante años (recomendaciones, termostatos inteligentes, asistentes, sistemas de detección), pero ahora son populares porque los modelos de lenguaje (LLM) permiten interactuar con ellos usando lenguaje natural, sin conocimientos técnicos ni configuraciones complejas.
Funcionamiento de los agentes de IA: Ciclo continuo de percibir, pensar, actuar y aprender. Esto les permite adaptarse al contexto y mejorar sus resultados.
Tipos de agentes de IA: Reactivos, basados en modelos, basados en objetivos, basados en utilidad y de aprendizaje. Cuanto más avanzados son, más complejas pueden ser las tareas que asumen.
Beneficios de los agentes de IA en un negocio: aumentan la productividad, mejoran la toma de decisiones, optimizan la experiencia del cliente y reducen costes operativos mediante la automatización inteligente.
Buenas prácticas para usar agentes de IA: Definir instrucciones claras, empezar con tareas simples, revisar siempre antes de publicar, controlar y aprobar las acciones de alto impacto antes de ejecutarlas y dar feedback al agente para que aprenda y mejore con el uso.

¿Qué es exactamente un agente de IA?

Vamos a empezar por lo básico: un agente de inteligencia artificial es un programa de software diseñado para percibir su entorno, tomar decisiones y actuar de forma autónoma para conseguir un objetivo.

Vale, eso me ha sonado quizás muy técnico. Déjame explicarlo de otra manera.

Imagina que contratas a un ayudante para tu negocio, ¿vale? Le explicas qué quieres conseguir (por ejemplo, «quiero que los clientes reciban respuesta a sus dudas en menos de 5 minutos») y le das las herramientas necesarias (acceso al email, a la información de productos, a las preguntas frecuentes). 

A partir de ahí, el ayudante observa lo que pasa, decide qué hacer en cada momento y actúa sin que tú tengas que estar encima diciéndole cada paso. Esto, por supuesto, en un mundo ideal.

Un agente de IA, o AI Agent, si quieres utilizar el término inglés, funciona exactamente igual, pero es un programa informático en lugar de una persona. Tú le marcas el objetivo, le das acceso a las herramientas que necesita y él (o ello, como prefieras) se encarga del resto.

La diferencia fundamental con otros programas tradicionales es esa capacidad de decidir – relativamente – por su cuenta

Un programa normal sigue instrucciones fijas: «si pasa X, haz Y». Un agente de IA evalúa la situación, considera diferentes opciones y elige la mejor según las circunstancias.

Piensa en la diferencia entre un ventilador normal y un climatizador inteligente. El ventilador hace exactamente lo que le dices: lo enciendes y sopla, lo apagas y para. El climatizador inteligente observa la temperatura, la humedad, si hay gente en la habitación, qué hora es, cuáles son tus preferencias habituales… y decide por sí mismo si enfriar, calentar, ventilar o simplemente esperar. Mismo objetivo (que estés cómodo), pero uno sigue órdenes y el otro toma decisiones.

Eso es un agente de IA en su esencia más pura.

¿Por qué ahora todo el mundo habla de agentes de IA?

Si los agentes de IA existen desde hace años (que existen), ¿por qué de repente parece que están en todas partes?

La respuesta está en los modelos de lenguaje (LLM) como GPT, Claude o Gemini

Estos modelos han dado un salto brutal en la capacidad de los agentes para entender el lenguaje natural, razonar sobre problemas complejos y comunicarse de forma que cualquier persona pueda interactuar con ellos.

Antes, para usar un agente de IA necesitabas conocimientos técnicos. Tenías que programar reglas, definir condiciones, crear flujos de trabajo complejos. Ahora puedes simplemente decirle «analiza el SEO de mi web y dime qué puedo mejorar» y el agente entiende perfectamente qué le estás pidiendo.

Esa capacidad de comunicarte con la tecnología como si hablaras con otra persona ha facilitado enormemente el acceso a herramientas que antes estaban reservadas a grandes empresas con departamentos técnicos especializados.

Y aquí viene lo mejor: no estamos hablando de tecnología experimental que llegará en el futuro. Los agentes de IA ya están aquí, funcionando, disponibles para cualquiera que quiera usarlos. La pregunta no es si deberías conocerlos, sino cuánto tiempo más vas a esperar para aprovecharlos.

Cómo funcionan los agentes de IA (explicado para personitas humanas)

No entraré en detalles técnicos que no te aportarán nada, pero sí creo que entender cómo funcionan por dentro de manera básica te ayudará a usarlos mejor y a saber qué puedes esperar de ellos.

Un agente de IA funciona siguiendo un ciclo que se repite constantemente: percibe, piensa, actúa y aprende.

Ilustración del ciclo de funcionamiento continuo de un agente IA: percibe, piensa, actúa y aprende

Por supuesto, el uso de estos conceptos (pensar, etc.) es en sentido figurado, ya sabes que realmente no «piensan», o al menos no como tú y yo, pero sí de otro modo. ¿Es eso pensar? Dejamos el debate para otro día que me enrollo, y además que seguro que me has entendido. Vamos a lo importante…

Fase 1: Percibir

Lo primero que hace un agente es recoger información de su entorno. 

Dependiendo del tipo de agente, esa información puede venir de muchos sitios: sensores físicos (como una cámara o un termómetro), datos digitales (como el contenido de tu web o tus estadísticas de ventas), o directamente de ti cuando le escribes o hablas.

Un agente de atención al cliente, por ejemplo, percibe las preguntas que le hacen los usuarios, el historial de conversaciones anteriores, la información disponible sobre productos y servicios y cualquier otro dato relevante que tenga a su alcance.

Fase 2: Pensar

En esta fase y con toda la información recogida, el agente analiza la situación y decide qué hacer. Aquí es donde entra la inteligencia artificial

El agente evalúa diferentes opciones, considera las consecuencias de cada una y elige la que mejor se ajusta al objetivo que tiene marcado.

Este proceso de razonamiento puede ser muy simple (si detecta humo, activa la alarma) o tremendamente complejo (analizar el comportamiento de un usuario para predecir qué producto le interesa más).

Fase 3: Actuar

Una vez que ha decidido qué hacer, el agente ejecuta la acción. Puede ser enviar un mensaje, modificar un dato, activar otro sistema, generar un contenido o cualquier otra cosa para la que esté preparado.

Lo importante es que actúa de forma autónoma. No te pregunta «¿Quieres que haga esto?» cada vez. Simplemente lo hace porque ha determinado – por supuesto, en base a su programación – que es la mejor opción para cumplir su objetivo.

Fase 4: Aprender

Esta fase es solo para los agentes más avanzados, que pueden aprender de sus experiencias. Si una acción funciona bien, la recuerdan para situaciones similares. Si no funciona, ajustan su comportamiento.

Este aprendizaje puede venir de feedback directo (tú le dices que lo ha hecho bien o mal), de los resultados de sus acciones (si su recomendación lleva a una venta, lo registra como éxito), o simplemente de acumular experiencia con el tiempo.

Tipos de agentes de IA

No todos los agentes de IA son iguales. Los hay muy simples, que siguen reglas básicas, y los hay tremendamente sofisticados, capaces de razonar sobre problemas complejos y mejorar con el tiempo.

Ilustración explicativa de los diferentes tipos de agentes IA: reactivos, basados en modelos, basados en utilidades, de aprendizaje

Conocer los diferentes tipos te ayudará a entender qué puedes esperar de cada uno y cuál es más adecuado para diferentes situaciones.

Tipo de Agente IA Característica principal Memoria Ejemplo
Reactivos Responde a estímulos inmediatos Sin memoria Termostato básico
Basados en modelos Mantiene modelo del entorno Memoria  de estado Robot aspirador
Basados en objetivos Planifica para lograr metas Memoria + objetivos GPS de navegación
Basados en utilidad Optimiza para el mejor resultado Memoria + Evaluación Asesor de inversiones
De aprendizaje Mejora con la experiencia Memoria + Aprendizaje Recomendaciones Netflix

Cuantas más características combine un agente de IA, más avanzado será y más complejas serán las tareas que puede asumir.

1. Agentes reactivos

    Son los más sencillos. Funcionan con reglas del tipo «si pasa esto, haz aquello». No tienen memoria de lo que ha pasado antes ni capacidad de planificar hacia el futuro. Simplemente reaccionan a lo que perciben en cada momento.

    Un ejemplo clásico es el detector de humo. Cuando detecta humo, activa la alarma. No piensa en si es una falsa alarma, no recuerda cuántas veces ha saltado antes, no planifica qué hacer después. ¿Detecta humo? Hace sonar la alarma. Punto.

    Estos agentes son perfectos para tareas simples y repetitivas donde no hace falta contexto ni razonamiento complejo. Son rápidos, fiables y fáciles de implementar.

    2. Agentes basados en modelos

      Estos agentes dan un paso más: mantienen un modelo interno del mundo que los rodea. Es decir, no solo reaccionan a lo que perciben ahora, sino que recuerdan información relevante y la usan para tomar mejores decisiones.

      Un robot aspirador inteligente, vamos, la Rumba que todos conocemos, es un buen ejemplo. No solo detecta obstáculos y los esquiva (eso sería reactivo), sino que construye un mapa de tu casa, recuerda qué zonas ha limpiado y planifica rutas eficientes. Tiene un «modelo» de tu hogar en su memoria.

      3. Agentes basados en objetivos

        Aquí la cosa se pone más interesante. Estos agentes tienen objetivos claros que quieren conseguir y son capaces de planificar secuencias de acciones para alcanzarlos.

        Un GPS de navegación es un ejemplo perfecto. Su objetivo es llevarte del punto A al punto B. Para conseguirlo, analiza diferentes rutas posibles, evalúa el tráfico, considera tus preferencias (evitar peajes, camino más corto, etc.) y planifica el mejor camino. Si algo cambia durante el trayecto (un accidente, una calle cortada), recalcula y ajusta el plan.

        4. Agentes basados en utilidad

          Estos agentes van un paso más allá de simplemente conseguir un objetivo. Evalúan diferentes opciones según lo útiles o beneficiosas que sean y eligen la que maximiza ese valor.

          Piensa en un sistema de recomendación de inversiones. No solo busca inversiones rentables (objetivo básico), sino que evalúa cada opción considerando rentabilidad esperada, nivel de riesgo, tu perfil de inversor, tu horizonte temporal… y te recomienda la combinación que mejor equilibra todos esos factores para ti.

          5. Agentes de aprendizaje

            El nivel más avanzado. Estos agentes mejoran su comportamiento con el tiempo aprendiendo de sus experiencias. Empiezan con un conocimiento base y van refinándolo según los resultados que obtienen.

            Los sistemas de recomendación de plataformas como Netflix o TikTok son ejemplos claros. Cuanto más los usas, mejor te conocen. Aprenden de tus elecciones, de lo que ignoras, de cuánto tiempo dedicas a cada contenido… y van afinando sus sugerencias.

            La clave de estos agentes es que no necesitan que alguien les programe cada posible situación. Aprenden solos a manejar situaciones nuevas basándose en su experiencia previa.

            Los beneficios reales de usar agentes de IA en tu negocio

            Vale, ya sabemos qué son y cómo funcionan. Pero la pregunta del millón es: ¿qué gano yo con esto? ¿por qué debería preocuparme por los agentes de IA?

            Vamos al grano.

            1. Mejoran tu productividad (de verdad)

              Esta es la ventaja más obvia y también la más real. Los agentes de IA pueden encargarse de tareas repetitivas que te consumen tiempo todos los días.

              Redactar descripciones de productos, responder preguntas frecuentes de clientes, programar publicaciones en redes sociales, revisar el rendimiento de tu web, actualizar contenidos… Son tareas necesarias pero que no requieren tu creatividad ni tu criterio estratégico.

              Cuando delegas esas tareas en agentes de IA, liberas tiempo para lo que realmente importa: pensar en tu negocio, atender a clientes importantes, desarrollar nuevos productos o servicios.

              No hablo de ahorrar 10 minutos al día. Hablo de recuperar horas semanales que ahora mismo se te van en tareas operativas.

              2. Mejoran la toma de decisiones

                Los agentes de IA pueden procesar cantidades de información que un humano simplemente no puede manejar. Datos de ventas, comportamiento de usuarios, tendencias de mercado, actividad de competidores…

                Un agente puede analizar todo eso, identificar patrones y darte información procesada sobre la que tomar decisiones. No sustituye tu criterio, pero te da una base mucho más sólida para decidir.

                Es la diferencia entre «Creo que las ventas van bien» y «Las ventas han subido un 15% este trimestre, principalmente en la categoría X, con mayor crecimiento los jueves y viernes entre las 18:00 y las 21:00».

                ¿A qué se nota el cambio?

                3. Mejoran la experiencia de tus clientes

                  Tus clientes esperan respuestas rápidas, atención personalizada y disponibilidad constante. Tres cosas que son muy difíciles de ofrecer cuando eres un pequeño negocio o un profesional autónomo.

                  Los agentes de IA pueden estar disponibles 24 horas, responder instantáneamente a consultas básicas, personalizar recomendaciones según el historial de cada cliente y escalar a un humano solo cuando realmente hace falta.

                  El resultado es que tus clientes se sienten mejor atendidos sin que tú tengas que estar pendiente a todas horas.

                  4. Reducen costes operativos

                    Esto es consecuencia de todo lo anterior. Cuando automatizas tareas repetitivas, cuando tomas mejores decisiones basadas en datos, cuando atiendes mejor a tus clientes con menos esfuerzo… los costes bajan.

                    No hablo de despedir personas (del todo). Hablo de que las personas (incluso tú) pueden dedicarse a tareas que realmente aportan valor en lugar de trabajo mecánico que una máquina hace igual o mejor.

                    Ejemplos prácticos: agentes de IA en el mundo del marketing y la web

                    Vamos a aterrizar todo esto con ejemplos concretos de cómo los agentes de IA pueden ayudarte si tienes una web o trabajas en marketing digital.

                    Ilustración de algunos tipos de agentes de AI Studio: email marketer, agente WordPress, diseñador de imágenes, copywriter, experto SEO, agente Facebook.

                    Gestión y mantenimiento de WordPress

                    Problema: Mantener un WordPress actualizado, seguro y funcionando bien es un trabajo constante. Actualizaciones de plugins, revisión de rendimiento, optimización de contenidos, gestión de comentarios, copias de seguridad…

                    Qué hace el agente IA: Un agente de IA especializado en WordPress puede encargarse de buena parte de ese trabajo. Analiza tu web, detecta problemas, sugiere mejoras e incluso puede aplicar cambios directamente. En lugar de dedicar horas a revisar manualmente tu instalación, le preguntas «¿Hay algo que debería mejorar en mi web?» y te da un informe detallado.

                    Beneficio: Ahorras horas de revisiones manuales y reduces errores técnicos, manteniendo tu web optimizada sin dedicarle atención constante.

                    Creación de contenido para redes sociales

                    Problema: Publicar regularmente en redes sociales es imprescindible para muchos negocios, pero también es tremendamente consumidor de tiempo. Pensar qué publicar, escribir el texto, adaptar el tono a cada red, elegir hashtags, programar publicaciones…

                    Qué hace el agente IA: Un agente especializado en gestión de redes sociales puede generar ideas de contenido, redactar publicaciones adaptadas a cada plataforma (porque lo que funciona en LinkedIn no funciona en Instagram), sugerir los mejores momentos para publicar e incluso publicar directamente en tus perfiles.

                    Beneficio: Mantienes una presencia activa y coherente en redes sociales sin que se convierta en una carga diaria.

                    Optimización SEO

                    Problema: El posicionamiento en buscadores es fundamental, pero también es complejo. Análisis de palabras clave, optimización de contenidos, revisión técnica, estudio de competencia…

                    Qué hace el agente IA: Un agente de SEO puede auditar tu web, identificar oportunidades de mejora, sugerirte contenidos que deberías crear y ayudarte a optimizar los que ya tienes. 

                    Beneficio: Mejoras el SEO de tu web de forma continua. No sustituye a un especialista SEO para estrategias complejas, pero para el mantenimiento del día a día es tremendamente útil.

                    Redacción publicitaria

                    Problema: Hablamos de copywriting si lo prefieres llamar así. Me refiero a que escribir anuncios efectivos para Google Ads o Meta requiere conocer las buenas prácticas de cada plataforma, las limitaciones de caracteres, los formatos que funcionan mejor…

                    Qué hace el agente IA: Un agente especializado en publicidad puede generar múltiples variaciones de anuncios, asegurarse de que cumplan las políticas de cada plataforma y sugerirte pruebas A/B para optimizar resultados.

                    Beneficio: Creas campañas publicitarias más eficaces y con mayor capacidad de optimización en menos tiempo.

                    Email marketing

                    Problema: Desde escribir asuntos que consigan aperturas y conversiones hasta redactar el cuerpo del email, pasando por segmentar audiencias y analizar resultados y métricas.

                    Qué hace el agente IA: Un agente de email marketing puede ayudarte con todo el proceso: generar ideas de campañas, escribir los textos, sugerir segmentaciones y hasta preparar el email listo para enviar.

                    Beneficio: Lanzas campañas email más frecuentes y mejor estructuradas sin invertir horas en cada envío.

                    Diseño de imágenes

                    Problema: No todo el mundo tiene habilidades de diseño ni presupuesto para contratar a un diseñador para cada imagen que necesita. 

                    Qué hace el agente IA: Un agente de generación de imágenes puede crear ilustraciones, banners, imágenes para redes sociales y otros elementos visuales a partir de una simple descripción.

                    Beneficio: No sustituye a un diseñador profesional para proyectos importantes, pero para el contenido del día a día es una solución muy práctica para obtener recursos visuales rápidos y funcionales.

                    Mejores prácticas para sacar el máximo partido a los agentes de IA

                    Usar agentes de IA no es magia. Hay formas de hacerlo bien y formas de hacerlo regular. Aquí van algunos consejos basados en experiencia real para aprovechar al máximo los agentes de IA.

                    1. Concreta todo lo posible

                      La calidad de lo que obtienes de un agente de IA depende directamente de cómo le comunicas lo que necesitas.

                      «Escríbeme algo sobre mi producto» te dará un resultado mediocre. 

                      «Escríbeme una descripción de 150 palabras para este producto, enfocada en pequeños negocios, destacando que ahorra tiempo y es fácil de usar, con tono profesional pero cercano» te dará algo mucho mejor.

                      Piensa en el agente como un colaborador muy capaz, pero que no te conoce. Cuanto más contexto le des, mejor resultado obtendrás.

                      2. Revisa siempre antes de publicar

                        Los agentes de IA son herramientas potentes pero no infalibles. Pueden cometer errores, malinterpretar lo que les pides o generar contenido que técnicamente está bien, pero no encaja con tu marca.

                        Nunca publiques nada directamente sin revisarlo antes. El agente hace el trabajo pesado, pero la supervisión final es tuya.

                        3. Empieza simple y ve escalando

                          No intentes automatizar todo de golpe. Empieza con una tarea concreta, prueba cómo funciona el agente con esa tarea, ajusta tu forma de comunicarte con él, y cuando lo tengas dominado pasa a la siguiente.

                          Es mejor automatizar bien una cosa que automatizar regular diez cosas.

                          4. Mantén el control de las acciones importantes

                            Muchos agentes pueden ejecutar acciones directamente: publicar en redes, modificar tu web, enviar emails… Está muy bien porque te ahorra pasos, pero asegúrate de entender qué permisos le estás dando y mantén el control sobre las acciones que pueden tener consecuencias importantes.

                            La mayoría de los agentes tienen modos de «solo sugerir» o modos de «actuar directamente». Usa el segundo solo cuando tengas totalmente claro lo que haces.

                            5. Aprovecha el aprendizaje

                              Si el agente que usas tiene capacidad de aprender de tus preferencias, dale feedback. Dile cuándo algo te gusta y cuándo no. Cuanto más interactúes con él, mejor te conocerá y mejores resultados obtendrás.

                              6. No esperes perfección, espera eficiencia

                                Un agente de IA no va a hacer las cosas exactamente como las harías tú, y eso no es algo malo. Lo importante es que te ahorre tiempo y esfuerzo, aunque luego tengas que hacer pequeños ajustes.

                                Si un agente te da un borrador al 80 % en 30 segundos y tú tardas 5 minutos en dejarlo al 100 %, has ganado mucho tiempo comparado con escribirlo todo desde cero.

                                ¿Cuánto cuesta usar agentes de IA?

                                La respuesta es sencilla: depende mucho de qué agentes uses y cómo los uses.

                                Hay opciones gratuitas con funcionalidades básicas, opciones de pago mensual con más capacidades y soluciones empresariales para necesidades más complejas. El rango va desde cero euros hasta cientos al mes, dependiendo de tus necesidades.

                                Para un pequeño negocio o profesional autónomo, las opciones gratuitas o los planes básicos de pago (que suelen estar entre 10 y 25 euros al mes) cubren sobradamente las necesidades más comunes.

                                Lo importante es evaluar qué te aporta en relación a lo que cuesta. Si un agente te ahorra 4 horas al mes y cuesta 10 euros, la cuenta es fácil: ¿vale tu hora más de 2,50 euros? Entonces merece la pena.

                                Empieza ya mismo a usar agentes de IA en tu negocio

                                Ilustración de los modelos de IA disponibles en AI Studio de SiteGround

                                Si has llegado hasta aquí sin haberte aburrido, espero haberte convencido de que los agentes de IA no son ciencia ficción ni tecnología reservada para grandes empresas. Son herramientas accesibles, prácticas y que pueden marcar una diferencia real en tu día a día.

                                La buena noticia es que empezar es más fácil de lo que parece. No necesitas conocimientos técnicos, no necesitas invertir grandes cantidades de dinero, no necesitas cambiar radicalmente tu forma de trabajar.

                                Si tienes tu web alojada en SiteGround, tienes acceso gratuito a AI Studio, un espacio de trabajo que integra múltiples agentes de IA especializados: gestión de WordPress, creación de contenido, redes sociales, SEO, email marketing, diseño de imágenes y muchos más.

                                Puedes empezar a usar AI Studio gratis directamente desde tu área de cliente, sin configuraciones complicadas ni compromisos. Empieza por algo sencillo (una consulta sobre tu WordPress, un borrador de post para redes) y ve explorando desde ahí.Los agentes de IA no van a hacer tu trabajo por ti, pero sí pueden convertirse en los mejores asistentes que hayas tenido. Y en un mundo donde el tiempo es el recurso más escaso, tener buenos asistentes marca la diferencia.

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                                Fernando Tellado

                                Fundador de Ayuda WordPress

                                Fundador de Ayuda WordPress, el blog de habla hispana más grande sobre recursos, servicios e información de WordPress. Profesor experto en WordPress, branding digital, SEO de contenido y optimización web. Embajador de marca en SiteGround.

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